
Fanáticos y seguidores habían esperado, desde hace mucho, por la llegada de Anything Box a nuestra capital. El país fue castigado hace unos días por la inclemencia de la naturaleza que se ensañó con los compatriotas del sur. Por estos motivos fue prudente pensar que la presentación de los A. Box tendría que cancelarse, sin embargo la banda, el Bar Yacana y la producción en general decidieron seguir adelante con su compromiso. Ahora más que nunca el país debía avanzar, paralizarnos o dejar de lado nuestras actividades no era una solución gratificante ni reflexiva.
Domingo 7:20 de la noche, la discoteca Vocé abría sus puertas a cientos de ansiosos y enfervorizados seguidores que hacían realidad su deseo de ver en vivo y por primera vez a una de las bandas de synthpop más emblemáticas de la escena.
Luego de 40 minutos de espera, disfrutando de buena música synthpop, aparecen en escena Claude, Dania y Paul, quienes son recibidos con gritos y aplausos del respetable. Se podía distinguir en el pedestal del vocalista un pañuelo negro amarrado en señal de luto y respeto por los fallecidos en el terremoto. El líder de la banda expresó su pesar por la tragedia y recordó que ellos estuvieron con nosotros en esos momentos.

El primer tema fue explosivo: Answer me, contenido en su tercer disco "Hope", dio la partida al espectáculo, y no podía ser mejor. Sus suaves melodías tan jubilosas y generosas hicieron agitar y cantar al público que desató aquella noche todos aquellos sentimientos y jolgorios contenidos desde hace tanto tiempo. Los aplausos no cesaron, la alegría y el alborozo de los presentes era evidentemente contagiante y frenético. Fue magnífico, el ambiente lleno de luces predominantemente rojas y azuladas predecían un espectáculo de primera, y así fue durante aproximadamente la hora y media que duró el concierto.
Los temas y éxitos de la agrupación norteamericana llegaban como cadenas de melodías alegres y familiares para los que hemos seguido y gozado con cada uno de sus álbumes. Canciones como por ejemplo Life is fun, Kiss of love, Where is love & happiness, Just one day, Jubilation, Beat of life, World without love, Lady in waiting y la tan esperada y apreciada Living in oblivion fueron coreadas y bailadas hasta el exceso del goce y el entusiasmo.
El sonido fue impecable y brillaron en la ejecución de cada uno de sus composiciones. El profesionalismo de los norteamericanos se hizo evidente y complació a sus seguidores, quienes demostraron en todo momento mucho afecto y respeto.

Paul Rijnders debutaba cantando en vivo Soul on fire, quizás uno de los temas más eclipsados del "Peace", al igual que All these days undone, melancólico y oscuro, interpretado soberbiamente por la bella Dania Morales quien encandiló y cautivó al público con su locuacidad, su perfecto castellano y desbordante alegría. Paul y Claude no se quedaron atrás al interactuar amenamente con los cientos de espectadores; siempre divertidos y encantadores.
El lugar no pudo ser mejor, quedé gratamente satisfecho con la comodidad de sus instalaciones, amplio, seguro y sobre todo limpio. La acústica y las condiciones sonoras del local fueron óptimas.
El show tuvo que acabar, y no podían irse sin uno de los temas más esperados: Carmen, la versión en castellano aparecida en su útimo EP "Future Past", gustó mucho y cerró una noche espectacular llena de color, luces y grandes satisfacciones por parte del público, y estoy más que seguro que por parte de los músicos también, quienes manifestaron estar contentos del Perú y su gente, además de sentirse deseosos de volver nuevamente.
Los que apreciamos a la agrupación de synthpop estaremos esperándolos con los brazos abiertos. Gracias Anything Box por la sencillez y la calidad.
*Fotos: Ricardo Padilla